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Lunes 21 Agosto 2017
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Truco o Trato

Truco o Trato.

Uno no es muy dado a las americanadas, en parte por ser nostálgico y tal vez, porque la rebeldia siempre me ha llevado a discrepar de la indosincracia Yankie, o Gringa, según se prefiera  pero principalmente porque me niego en rotundo a que en corto plazo acabemos mirando al cielo cada noche del 4 de Julio.
Es por ello que con el arraigo del Haloween en nuestra sociedad actual, si nos trasladamos  al ámbito deportivo en el que a la Real se refiere, el partido del viernes (no 13) en Leganés, podía haber resultado una pesadilla (no Elm Street) y no un resplandor (no Jack Nicolson) del que con algarabía disfrutaron los cientos de ánimos realistas que poblaron las gradas de Butarque.
Los tantos de William José (no Freddy krueger) y de Xabi Prieto (no Jason) dieron una justa y merida victoria (no matanza de Texas) a una Real que se impuso al equipo madrileño de principio  a fin (no The Apocalipsis).
De acuerdo que los rivales a los que han doblegado los pupilos de Eusebio (no la madre de Psicosis) y con todos los respetos hacia todos ellos, están inmersos en el grupo de equipos que al final de la temporada acabarán peleando por no perder la categoría.
Sea como fuere, la Real ha ganado esos partidos y la actualidad invita al optimismo porque cuando los componentes de la plantilla txuri urdin se conjuran (no El exorcista) para pelear, presionar y cumplir para lo que se les paga, incluso Carlos Martinez (no, Se lo que hicisteis el ultimo verano) es capaz de sacar centros con peligro.
Entre truco o trato, la Real ha optado por trato porque esa ligera mejoría (no, Zombies, el renacer de los muertos vivientes) significa que están tratando de situar al Club en el lugar que le responde y del que nunca debería haber salido; lugar entre los grandes.
Y es que la Real es un grande porque solo la Real puede congregar un viernes de Octubre a un millar de seguidores de diversos puntos de la geografía estatal. Solo la Real puede hacer sentir el orgullo de sus colores a gentes de distintas ideologías y que incluso muchas de ellas jamás han pisado Donostia.
Os puedo asegurar que vi en sus ojos la misma ilusión que un niño ante el árbol de Navidad. Eran miradas sinceras, profundas y de admiración al encontrarse delante de sus idolos, de sus futbolistas, de su equipo, de su pasión, de la Real Sociedad, un grande entre los grandes.
Nos llegan rivales fuertes, los mejores sobre el papel pero inferiores si mantenemos nuestra tradición e historia. Casta, garra, raza  orgullo y ambición.
Lo dicho, no soy de Halloween asi que me despiré en castizo….                              La que se avecina.

#Aúpa Real




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