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sábado 23 septiembre 2017
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El buen ladrón

El buen ladrón.

Mucho se ha escrito en novelas y cuentos sobre el buen ladrón. Dice la Biblia que cuando Jesucristo fue crucificado le escoltaban Dimas y Gestas, más conocidos como el bue y el mal ladrón. A los herejes nos queda la duda del por qué del adjetivo, ya que si a su conducta se refiere, los dos eran malos ladrones por el hecho de hurtar y si es por su pericia en el oficio los dos eran ladrones malos por dejarse atrapar.

En la Real pasa lo mismo que en el Monte del Calvario. Tenemos a un mal ladrón que curiosamente no se llama Dimas, pero se le conoce por sus “gestas”. Le llaman el buen gestor sus más acérrimos seguidores sin entrar a valorar el significado del término.

Un buen gestor no es aquel que gestiona bien hoy para arruinar mañana, no, un buen gestor es aquel que se sabe administrar con respeto, ayer, hoy y mañana. A este buen gestor se le encomia haber salvado a la Real Sociedad de su desaparición. Mentira. Entró al mando de las gestiones cuando ese capítulo estaba solventado gracias a la Ley Concursal, proceso que como una juez demostrará en breve en el juzgado, fue manipulado deliberadamente con alevosía, prevaricación y malversación. A este buen gestor se le aplaude por haber devuelto a la Real Sociedad a primera división, categoría de la que nunca debió salir. Mentira. Se encontró una camada de futbolista de enorme valía que ya estaban en la plantilla cuando el llegó. Se le admira por haber clasificado al equipo para jugar en Europa dos veces seguidas. Mentira. La primera, en Champions, tuvo que resolver una previa para participar en la fase de grupos, convirtiendo al Club, en el que peores números ha sacado en la historia de la competición y la segunda no se llegó a jugar en Europa porque un desconocido equipo ruso nos eliminó en fase de clasificación.

Un buen gestor no desperdicia enormes cantidades de dinero recibidas por la venta de futbolistas referencias en el equipo titular para invertirlas en medianías que excepto cobrar no han demostrado nada. Un buen gestor no permite que el honor de su Club se ensucie apareciendo la entidad en papeles de dudosa actividad siendo eco en prensa ya no sólo nacional sino también internacional y tiene la desfachatez de mantener en el cargo a los culpables. Un buen gestor no puede permitir que los fichajes del Club dependan de un grupo inversor que nos proporciona futbolistas a elevados precios por tan sólo un 70% de la propiedad. Un buen gestor no puede mantener en el cargo y tener la jeta de renovar por dos años aludiendo que es uno de los mejores profesionales en su puesto, al Director Deportivo más inepto, holgazán y de dudosa reputación a los colores, porque recordemos que fue el primer mercenario que se fue a Bilbao dejando a la Real compuesta y sin novio y que supuestamente, se lucra de manera personal por lo fichajes que realiza y también por renovar y fichar a jugadores en la cartera de IDUB, agencia de representantes oficial de la Real Sociedad. Un buen gestor no puede poner a un amiguete como entrenador de un equipo Champions sin experiencia alguna. Un buen gestor no puede traer por capricho expreso a un entrenador cobrando 6 millones de euros por temporada, más la suite en el hotel más caro de Donostia y 100.000 euros para gastos. Un buen gestor no puede permitir que mientras su campo se vacía de aficionados y los socios van dando de baja sus abonos en cantidades preocupantes, jactarse de firmar convenios para construir un nuevo campo con un aforo para 45.000 espectadores cuando en realidad debería emplear ese capital en construir un equipo ilusionante para que la afición vuelva a creer en su Real Sociedad. Un buen gestor no puede presumir de afrontar la temporada con el mayor presupuesto de la historia del Club y acabarla disputando encuentros para no descender, sin  tener el decoro de sonrojarse, pedir disculpas o al menos asumir el mea culpa. Un buen gestor debería de tener la dignidad de dimitir y poner su cargo a disposición del Club cuando un juez le acusa y le sanciona a pagar 12 millones de euros por defraudar a Hacienda porque si te han pillado en tu casa, ¿quién nos da garantías que en la casa de todos los realistas no haya hecho lo mismo? Un buen gestor no puede quedarse impune cuando ve que jóvenes potrillos son defenestrados del fútbol para mantener a mercenarios que mancilla la gloria, el escudo y los colores de nuestra Real Sociedad.

No amigos, Jokin Aperribay no es un buen gestor, es un mal ladrón que lamentablemente está conduciendo a la Real Sociedad al abismo deportivo, administrativo y ¿delictivo? (Hacienda, Papeles de Panamá, Impagos de Iva contratos mileuristas, fichajes fraudulentos, empresas en paraísos fiscales…)

Decía mi abuelo que cuando el río suena es que piedras lleva, pues bien, estemos pendientes al cauce por el bien de nuestros colores y nuestro querido Club.

# Agur Atotxa

 

 




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